El dulce corazón de nuestra tierra.
¿Por qué los ojos llenos de sangre y el corazón lleno de plomo?
si nuestra tierra es Una Piedra Inmensa, y es agua salada, hacia el
/Oeste. Y hacia el Este.
Y los jóvenes cóndores que viven a ambos lados de esa Piedra, entre
/los dos océanos.
Y esos jóvenes cóndores no deben ser abatidos.
Nación despedazada la nuestra, del látigo y la bota
y de las cunas que han quedao vacías.
América la nuestra. Iberoamérica.
La de las cunas que han quedado vacías,
sí.
¡Que en nuestra América hay millones de cunas que han quedado vacías!
La de la sangre que corre en dirección al Norte, y el Norte que se bebe
/nuestra sangre.
¿Y ha de correr la tuya,
muchacho igual al mío?
¿Ha de tener siquiera luz en sus ventanas la noche que te den
cuando quede bajo el viento tu cabello tinto en coágulos y los terrones
/viscosos vo,itando su náusea?
Muchacho, Cóndor
que no debe renguear en la llanura.
Muchacho. Albatros,
que no debe ser maltratado en la cubierta,
¿Para que las campanas doblen nombrándote apenas
cuando el elogio ya inútil se retuerza entre los fogonazos de magnesio,
y las noticias se arrastren por los caminnos y se exhiban en los kioskos,
/y en los carteles y en las calles, y en la charla trivial de las esquinas?
Cuando quede
de Aquél Lado
una pena inolvidable e infinita como pudo haber queado
de Este Lado
en mi casa.
Cuando te llore desconsolado el suelo que ni siquiera es tuyo,
porque naciste con las manos vacías
muchacho igual al mío.
Oh, Dios...en qué moneda querían pagar ahora a Judas, que a Judas
/ siempre hay una moneda capaz de comprarlo...
Ya hace muchos años desde el Nordeste de una pedrada nos
/destrozaron el espejo
y los veinte pedazos dañados en vano pugnan desde entonces por
/reflejar la Gran Imagen...
América la nuestra, Iberoamérica...
¡Es tan fiero el chirrear de las tripas trepidantes de hambre
y tanta la extensión de las tierras de algunos!
¡Duele tanto la carne desgarrada
que va quedando entre las zarzas del camino!
Y se te ocurre que alguien puede no quererte de este lado
/de los Andes chilenito?
¿Que alguien desea que quede hacia el Oeste
una pena
inolvidable
e infinita
como puede quedar hacia el Este, en nuestras casas?
¿Por defender la tierra? ¡Si es tanta la extensión de las tierras de algunos!
Ya hace muchos años desde el Nordeste de una pedrada nos destrozaron el Espejo.
Y los pedazos puntiagudos podrán un día reflejar la Gran Imagen.
Si no se apagan tus destellos
ni se tronchan las esperanzas de tu simiente esparcida
y no te llora desconsolado el suelo que pisaste en la infancia y que ni
/siquiera es tuyo
porque naciste con las manos vacías, muchacho igual al mío.
América la nuestra, la de la carne desgarrada, Iberoamérica.
la de los ojos nostálgicos, y los pedazospuntiagudos palpitantes.
El recio corazón de nuestra tierra.
Y la tierra es de uestedes,
esos jóvenes cóndores que no deben ser abatidos.
¿Por qué los ojos llenos de sangre y el corazón lleno de plomo?
si nuestra tierra es Una Piedra Inmensa, y es agua salada, hacia el
/Oeste. Y hacia el Este.
Y los jóvenes cóndores que viven a ambos lados de esa Piedra, entre
/los dos océanos.
Y esos jóvenes cóndores no deben ser abatidos.
Nación despedazada la nuestra, del látigo y la bota
y de las cunas que han quedao vacías.
América la nuestra. Iberoamérica.
La de las cunas que han quedado vacías,
sí.
¡Que en nuestra América hay millones de cunas que han quedado vacías!
La de la sangre que corre en dirección al Norte, y el Norte que se bebe
/nuestra sangre.
¿Y ha de correr la tuya,
muchacho igual al mío?
¿Ha de tener siquiera luz en sus ventanas la noche que te den
cuando quede bajo el viento tu cabello tinto en coágulos y los terrones
/viscosos vo,itando su náusea?
Muchacho, Cóndor
que no debe renguear en la llanura.
Muchacho. Albatros,
que no debe ser maltratado en la cubierta,
¿Para que las campanas doblen nombrándote apenas
cuando el elogio ya inútil se retuerza entre los fogonazos de magnesio,
y las noticias se arrastren por los caminnos y se exhiban en los kioskos,
/y en los carteles y en las calles, y en la charla trivial de las esquinas?
Cuando quede
de Aquél Lado
una pena inolvidable e infinita como pudo haber queado
de Este Lado
en mi casa.
Cuando te llore desconsolado el suelo que ni siquiera es tuyo,
porque naciste con las manos vacías
muchacho igual al mío.
Oh, Dios...en qué moneda querían pagar ahora a Judas, que a Judas
/ siempre hay una moneda capaz de comprarlo...
Ya hace muchos años desde el Nordeste de una pedrada nos
/destrozaron el espejo
y los veinte pedazos dañados en vano pugnan desde entonces por
/reflejar la Gran Imagen...
América la nuestra, Iberoamérica...
¡Es tan fiero el chirrear de las tripas trepidantes de hambre
y tanta la extensión de las tierras de algunos!
¡Duele tanto la carne desgarrada
que va quedando entre las zarzas del camino!
Y se te ocurre que alguien puede no quererte de este lado
/de los Andes chilenito?
¿Que alguien desea que quede hacia el Oeste
una pena
inolvidable
e infinita
como puede quedar hacia el Este, en nuestras casas?
¿Por defender la tierra? ¡Si es tanta la extensión de las tierras de algunos!
Ya hace muchos años desde el Nordeste de una pedrada nos destrozaron el Espejo.
Y los pedazos puntiagudos podrán un día reflejar la Gran Imagen.
Si no se apagan tus destellos
ni se tronchan las esperanzas de tu simiente esparcida
y no te llora desconsolado el suelo que pisaste en la infancia y que ni
/siquiera es tuyo
porque naciste con las manos vacías, muchacho igual al mío.
América la nuestra, la de la carne desgarrada, Iberoamérica.
la de los ojos nostálgicos, y los pedazospuntiagudos palpitantes.
El recio corazón de nuestra tierra.
Y la tierra es de uestedes,
esos jóvenes cóndores que no deben ser abatidos.

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